Convive
Comprende las claves para avanzar hacia una convivencia intercultural
Comprendiendo la discriminación
A lo largo de la historia han existido diversas formas de abordar la diversidad cultural y las relaciones entre poblaciones culturalmente diferenciadas en la identidad étnica, la expresión lingüística, las creencias y prácticas religiosas y la pertenencia nacional.
Algunos de estos sistemas, aún muy vigentes y extendidos, son claramente modelos de exclusión y dominación social de unos grupos étnicos y pueblos sobre otros. Entre esos modelos se ubican el racismo y la xenofobia (o rechazo del extranjero y del foráneo).

La discriminación indirecta se produce cuando una política, práctica o norma aparentemente neutral tiene un impacto adverso en un grupo particular de personas debido a sus características protegidas.
Más sutil y difícil de identificar :
Microagresiones

«Como las gotas de agua, si están aisladas no causan daño pero un sinfín de gotas que caen en el mismo lugar pueden tener efectos profundos”
– Mary Rowe
Las microagresiones son formas sutiles y repetitivas de discriminación, que se dan cuando se elige, se ignora o se disminuye a una persona o a un grupo. Son comentarios o actitudes que en un principio no parecen negativas, pero que tienen un impacto discriminatorio.
Reconociendo sesgos y prejuicios

Sesgos culturales
Es un juicio rápido que se genera a partir de nuestras experiencias personales, en vínculo con la cultura en la que vivimos, sus normas y sus hábitos.
Se trata de una proyección de nuestros valores que niega o neutraliza los de otro individuo, grupo, o cultura.
Dado el volumen de información en nuestros entornos, nuestro cerebro desarrolla atajos para simplificarla y permitirnos actuar con rapidez.
Aquello que nos resulta familiar también nos inspira confianza, por el contrario, lo que es percibido como diferente, es rechazado.
Mientras que los sesgos son mecanismos de nuestro cerebro, los estereotipos y prejuicios son construcciones sociales y culturales
Estereotipos
Forman parte de nuestro funcionamiento cognitivo.
Son creencias o ideas generalizadas sobre las características, comportamientos o atributos de un grupo particular de personas. Pueden ser pensamientos conscientes o inconscientes y suelen ser simplificaciones excesivas basadas en las características físicas, culturales, étnicas y de género
Los estereotipos pueden ser positivos o negativos, pero tienden a ser rígidos y no reflejan la diversidad y la individualidad dentro de un grupo.

Estereotipos
Forman parte de nuestro funcionamiento cognitivo. Son creencias o ideas generalizadas sobre las características, comportamientos o atributos de un grupo particular de personas. Pueden ser pensamientos conscientes o inconscientes y suelen ser simplificaciones excesivas basadas en las características físicas, culturales, étnicas y de género
Los estereotipos pueden ser positivos o negativos, pero tienden a ser rígidos y no reflejan la diversidad y la individualidad dentro de un grupo.


Prejuicios
Son actitudes negativas o evaluaciones desfavorables hacia un grupo de personas basadas en los estereotipos.
Pueden manifestarse como sentimientos de aversión, desconfianza u hostilidad hacia un grupo en particular.
A menudo, los prejuicios están arraigados en experiencias pasadas, percepciones culturales o normas sociales y pueden ser conscientes o inconscientes.
Los prejuicios pueden influir en el comportamiento de una persona hacia miembros de un grupo específico y llevar a tratos injustos de discriminación directa o indirecta.

“El peligro de la historia única”.
La escritora nigeriana Chimamanda Adichie, relata cómo varios momentos de su vida han sido permeados por los estereotipos y reflexiona sobre cómo cada quien vive una experiencia desde su propia perspectiva y genera una historia única.
El peligro es quedarse con esta única historia y no interrogarse por la manera como los demás han percibido la misma experiencia..
Hacia una Convivencia Intercultural
Interculturalidad: modelo de inclusión
La interculturalidad es, sin duda, la clave para la inclusión. Podríamos decir también que la existencia de la interculturalidad es el resultado final, muestra que hubo una inclusión real.
La interculturalidad se refiere a la presencia e interacción equitativa de diversas culturas y a la posibilidad de generar expresiones culturales compartidas, a través del diálogo y del respeto mutuo. Todas las partes tienen el mismo valor, es decir, ninguna de estas personas/culturas es más importante que otra, generando así una interacción sinérgica: una situación en la que todas las partes tienen mejores resultados en conjunto de lo que tendría cada una por separado.
Una de sus principales ventajas es la promoción de la diversidad y el entendimiento entre personas de distintos orígenes, fomentando la convivencia pacífica.

Otros Modelos de integración
La aculturación es un proceso de adaptación gradual de una persona (o de un grupo de persona) de una cultura a otra con la que está en contacto continuo y directo. Este proceso suele derivar en influencias culturales mutuas que provocan cambios en una o en ambas culturas.El modelo categórico del psicólogo canadiense John Berry describe cuatro estrategias de aculturación – separación, asimilación, marginalización e integración.
Separación
Esta estrategia implica mantener las tradiciones y valores de la cultura de origen mientras se evita la interacción con la cultura anfitriona.
Aquellas personas que se adaptan a un nuevo entorno desde esta perspectiva tienden a formar comunidades cerradas y aisladas, preservando su identidad cultural, pero limitando su participación en la sociedad de acogida.
Asimilación
Implica abandonar la cultura de origen para adoptar completamente la cultura de acogida.
Quienes se adaptan desde este principio tienden a renunciar a sus propias prácticas culturales.
Esto puede llevar a la pérdida de la identidad cultural, renunciando los beneficios de la diversidad cultural.
Marginalización
Se produce cuando las personas se encuentran marginadas tanto de su cultura de origen como de la cultura de acogida.
Pueden sentirse alienadas y excluidas, ya sea por elección propia o debido a la discriminación percibida por parte de la sociedad anfitriona.
Debe ser entendida y tratada, pues afecta profundamente al entorno e imposibilita la inclusión.
Integración
Esta vía permite mantener aspectos importantes de la cultura de origen mientras se participa activamente en la sociedad de acogida.
Se logra un equilibrio entre identidades culturales multiples, participando plenamente en la vida social, económica y política.
Conlleva niveles bajos de prejuicios, actitudes positivas hacia los grupos étnicos y raciales, y una acogida favorable a la idea de la diversidad cultural.
Se asocia tanto al modelo de multiculturalidad como al de interculturalidad, que entendemos como la mejor estrategia para la inclusión real.
Redes antirumores y antidiscriminación

Redes antirumores
Las redes antirumores y antidiscriminación se han convertido en herramientas esenciales para abordar la convivencia intercultural de manera efectiva.
Los rumores y los prejuicios pueden propagarse rapidamente dentro de cualquier organización. Las redes antirumores son estrategias diseñadas para contrarrestar la difusión de información falsa o rumorología, que pueda generar prejuicios, estigmatización o discriminación hacia ciertos grupos sociales.
La creación de redes antirumores en empresas e instituciones resulta beneficioso para promover un entorno inclusivo.
Facilitamos algunas estrategias implementar estas redes con éxito:

Canales antidiscriminación
La discriminación puede manifestarse de diversas formas, ya sea por motivos de género, étnicos, orientación sexual, religión, discapacidad u otros aspectos de la diversidad humana.
Estos canales ofrecen un espacio seguro para denunciar incidentes de discriminación y brindan apoyo tanto a las víctimas como a los testigos.
No se trata únicamente de cumplir con la ley, sino también de crear entornos de trabajo positivos, y generar confianza en la reputación e imagen de marca.
Un caso de discriminación en una empresa, internamente o con sus clientes, sin dudas es una crisis importante para la imagen de la misma.
Es importante que las empresas cuenten con protocolos de actuación y canales de denuncia de actitudes discriminatorias.
Esta información debe ser comunicada internamente con precisión.
Denuncia la discriminación
La discriminación está reconocida por la ley como delito y está presente en diferentes normativas.
En el código penal, aparece como delitos contra la Constitución.
En el ámbito laboral, por el Estatuto de los Trabajadores y en el educativo, a través de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
En el ámbito de la Unión Europea, hay un marco normativo que prohíbe expresamente la discriminación, cualquier acción discriminatoria, tanto explícita como implícita, evidente o disimulada, va en contra de la ley. Por ejemplo:
- Directiva 2000/43/CE relativa a la igualdad racial contra la discriminación por motivos de origen étnico o racial.
- Directiva 2000/78/CE relativa a la igualdad en materia de empleo, contra la discriminación en el lugar de trabajo por motivos de religión o convicción, discapacidad, edad u orientación sexual.
Si has sido víctima o testigo de un acto de discriminación.
Un acto discriminatorio puede ser denunciado por parte de:
- La víctima o sus representantes legales si esta es menor de edad.
- Cualquier persona que haya tenido conocimiento de los hechos **No es imprescindible para denunciar haber visto el hecho personalmente, puedes denunciar por haberlo conocido por cualquier otro medio tal y como está previsto en el artículo 264 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal)
Si tienes dudas sobre si has sido víctimas de discriminación, ponte en contacto con uno de los centros de asistencia a víctimas de discriminación.



